Una de las figuras clave en la revolución científica que tuvo lugar durante el siglo XVII fue la del astrónomo y matemático alemán Johannes Kepler. Hombre de profundas convicciones religiosas, desde muy joven quedó fascinado por la idea pitagórica de que el universo estaba gobernado por proporciones y armonías. Creía que la santísima trinidad del cristianismo debía reflejarse de algún modo en la estructura del mundo y buscó durante años relaciones numéricas sencillas entre las órbitas planetarias. Kepler entendía que el estudio del cielo era una forma de acercarse a dios. Estaba convencido de que éste había escrito el universo en un lenguaje matemático y de que las regularidades de los movimientos celestes constituían un mensaje divino que el ser humano podía descifrar.
By August Köhler [1] - Kepler-Museum in Weil der Stadt, Public Domain, Link
Pues bien, aquella búsqueda, motivada y guiada inicialmente por consideraciones teológicas y simbólicas, terminó conduciéndolo a uno de los mayores descubrimientos de la historia de la ciencia. ¿Cuál era el mensaje divino que Kepler captó al analizar el cielo? Eso es lo que vamos a explicar en este post.
El momento angular de una partícula
El momento angular de una partícula respecto de un punto se define como:
Aquí \(\vec r\) es el vector que va desde el punto O respecto al cual calculamos el momento angular hasta la partícula, y \(\vec p\) es la cantidad de movimiento de la partícula.
Como:
también podemos escribir:
El punto respecto al que se calcula \(\vec L\) suele tomarse como origen de coordenadas, para que \(\vec r\) sea simplemente el vector posición de la partícula.
Mientras que el momento lineal \(\vec p\) nos dice cómo se mueve una partícula en una dirección, el momento angular \(\vec L\) nos da una idea de cómo gira una partícula respecto a un punto.
Si una partícula se mueve en un plano, el momento angular es perpendicular a ese plano. Si \(\vec L\) apunta hacia arriba, el giro se ve en un sentido; si \(\vec L\) apunta hacia abajo, el giro se ve en el sentido contrario.
En un movimiento circular uniforme de radio \(R\), podemos escribir:
Derivando:
El momento angular es:
Calculando el determinante:
Sólo queda componente \(\vec k\):
Como:
resulta:
Como \(v=\omega R\), el módulo de $\vec{L}$ también puede escribirse como:
y su dirección es perpendicular al plano de giro.
El momento de una fuerza respecto de un punto
Supongamos que sobre una partícula se aplica una fuerza $F$. El momento de esa fuerza respecto de un punto, también llamado torque, se define como:
Aquí \(\vec r\) es el vector que va desde el punto respecto al cual calculamos el momento hasta el punto donde se aplica la fuerza.
Con respecto a un punto dado, cada fuerza aplicada sobre un objeto tendrá asociado un torque. La suma de todos los torques será el torque total $M_{\text{total}}$, que también se puede calcular como el torque asociado a la fuerza total que se aplica sobre la partícula.
Intuitivamente, el torque mide la capacidad de una fuerza para producir giro. Por ejemplo, al empujar una puerta, no sólo importa el módulo de la fuerza, sino también dónde se aplica y con qué dirección. Como el módulo del momento de una fuerza es:
si la fuerza se aplica lejos del eje de giro y perpendicularmente a la puerta, el torque es grande. Si se aplica cerca del eje o en dirección casi radial, el torque es pequeño. Si el torque apunta hacia fuera del papel, contribuiremos a que el giro se produzca en el sentido antihorario. Si apunta hacia dentro del papel, contribuiremos a que el giro se produzca en el sentido horario. ¿Cómo es la relación exacta entre el torque y el giro? Vamos a verlo:
La relación entre momento de la fuerza y momento angular
En concreto, el momento de una fuerza lo que determina es cómo cambia el momento angular. Para verlo, derivemos el momento angular con respecto del tiempo:
Usando la regla del producto:
Pero la derivada del vector posición es la velocidad y, además, usando la segunda ley de Newton, la derivada del momento es la fuerza total que se aplica sobre la partícula.
Entonces:
Pero \(\vec p=m\vec v\), de modo que \(\vec v\) y \(\vec p\) son paralelos, y su producto vectorial es cero:
Por tanto:
Es decir:
Esta ecuación es el análogo rotacional de la segunda ley de Newton. Si existe un torque neto no nulo, el momento angular cambia. Si el torque neto es cero, el momento angular se conserva. El torque es como la fuerza, pero de giro. Y el momento anguar es como la cantidad de movimiento, pero de giro.
Ley de conservación del momento angular
Como:
si el momento total de las fuerzas externas es nulo:
entonces:
y por tanto:
Esta es la ley de conservación del momento angular.
Un ejemplo de conservación del momento anguar es lo que ocurre si nos ponemos a girar sobre una plataforma que puede girar. En este caso, como nosotros estamos adquiriendo un momento angular en un sentido, la plataforma adquiere momento angular en sentido contrario, de tal manera que el momento angular total se conserva, como se muestra en el mejor episodio de Los Simsons de toda su historia:
Esta ley también se observa muy bien en un bailarín o una patinadora que gira. Si no hay torque externo apreciable, el momento angular se conserva. Este momento angular es la suma de los momentos angulares de cada átomo de la patinadora:
\[ \vec L_i=mR_i^2\omega\,\vec k. \]
Cuando la patinadora recoge los brazos, disminuye $R_i$ para los átomos de los brazos. Como el momento angular total \(L\) de la patinadora debe mantenerse constante, la velocidad angular \(\omega\) aumenta. Por eso gira más rápido al acercar los brazos al cuerpo.
Otro ejemplo lo tenemos en este vídeo:
La conservación del momento angular en el movimiento planetario
Acabamos de ver que, cuando las cosas que giran se acercan al eje de giro, entonces aumentan su velocidad. Pero los planetas, en su revolución alrededor del Sol, llevan a cabo órbitas elípticas, con el Sol en uno de sus focos (esta fue una de las cosas que descubrió Kepler, por lo que se conoce hoy en día como primera ley de Kepler). Por tanto, a veces están más cerca y a veces están más cerca del Sol, aunque esta diferenca en muchos casos sea pequeña. ¿Se mueven los planetas más rápido en los momentos en los que están más cerca del Sol? La respuesta es afirmativa. Vamos a verlo.
La fuerza con la que el Sol atrae a un planeta apunta siempre hacia el Sol. Por tanto, la fuerza está en la misma dirección que el vector \(\vec r\) que une el Sol con el planeta (aunque en sentido contrario). Entonces:
Como en buena aproximación esa es la única fuerza que actúa sobre el planeta, el torque total sobre el planeta es nulo:
En consecuencia, el momento angular del planeta respecto al Sol se conserva. Pero el momento angular es un vector, y cuando un vector se conserva, se conservan todas sus características. Por tanto:
- se conserva la dirección y sentido de $\vec L$.
- se conserva el módulo de $\vec L$
El movimiento orbital permanece siempre en el mismo plano
Acabamos de ver que, en el movimiento de un planeta en órbita alrededor del Sol, la dirección y el sentido del módulo de $\vec L$ se conservan. Pero la dirección de $\vec L$ siempre es perpendicular al plano en el que se lleva a cabo el movimiento. Por tanto, este plano no cambia. La órbita de cada planeta está contenido en un plano. Hay que reparcar que no tiene por qué ser el mismo plano para cada planeta, aunque en el caso del Sistema Solar, por la manera en que se formó, los planos de los distintos planetas se parecen.
El sentido de giro no cambia
Además, el sentido de $\vec L$ nos dice el sentido de giro. Por tanto, tampoco va a ocurrir que un planeta empiece a girar en sentido contrario l que llevaba. De nuevo, el sentido de giro no tiene por qué ser el mismo para cada planeta, pero en el Sistema Solar, por cómo se formó, todos los planetas giran en el mismo sentido.
La ley de las áreas de Kepler
Se define la velocidad areolar de un planeta como el área que barre por unidad de tiempo el vector que une al Sol con el planeta. Es decir:












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